ADRENALINA & SOLIDARIDAD

El Morro Xtrem era una pequeña carrera por montaña nocturna, que se realizaba una vez al año en el distrito de Calzada, provincia de Moyobamba, región San Martín. La organización estaba a cargo de un pequeño pero muy entusiasta y variopinto grupo de personas que integraban el denominado “Centro Excursionista Tangarana”.

Su nombre nos llamó la atención, pues tangaranas son unas hormigas muy activas pero también de temer, por su carácter fiero; no parecía el nombre más apropiado para un grupo de corredores. Eso resultó ser una observación errada, el nombre era preciso pero no era un grupo de corredores, era mucho más, y sus miembros, como las hormigas tangarana, era en extremo activos, de gran carácter y hasta de temer cuando se proponen algo.

Efectivamente, años después, el Morro Xtrem dejó de ser una pequeña carrera aunque tampoco se hizo una carrera grande, pues la carrera -hoy- es solo una actividad más, de tantas, que realizan los Tangaranas, no por deporte sino con un más loable propósito: la ayuda a los demás. Hay una palabra que identifica todo lo que hacen, la solidaridad, y nadie le ha dado más contenido a esa palabra que la fundadora y promotora del grupo, la más Tangarana de todas, quien hace de todo un acto solidario y, con ello, ha sabido multiplicar el impacto positivo de lo que era, al inicio, una pequeña carrera por montaña nocturna y hoy es un alud de adrenalina y solidaridad.

Hemos tenido la suerte de participar en casi todas sus ediciones, ¿cómo desaprovechar la ocasión para correr y tomar fotos al aire libre y de noche, que son actividades que nos gusta muchísimo? ¡De ninguna manera! Pero cada año correr y tomar fotos tenía menos relevancia mientras que el apoyo en las inscripciones, las charlas técnicas sobre las carreras, la ayuda en la señalización de ruta, la recolección de ropa, cargar y llevar cosas, armar y desarmar estrados, toldos, mesas y mil actividades más, siempre solidarias, empezaron a ser lo más importante del Morro Xtrem.

Así, los Tangaranas y su Morro Xtrem nos han dado una tremenda lección además de maravillosas experiencias: todo lo que hagamos lo podemos hacer solidariamente, y siempre podemos estar al servicio de los demás, lo que hará que nuestras experiencias sean más completas.

Y ni qué decir de la “pequeña” carrera por montaña. ¡En sí misma, es toda una experiencia, poco más de 11 kilómetros y alrededor de 650 metros de ascenso, en medio de la selva y de noche! Pero visto todo en conjunto, es solo la coronación de una inmensa jornada de solidaridad y servicio, en beneficio de los demás y, lo más curioso, en aún mayor beneficio de nosotros mismos.

ROCÍO & CARLOS