Pere Guardiola, desde Barcelona

Esta ha sido mi primera experiencia en Sudamérica, mi primera experiencia en Perú, y sobretodo, y sin duda lo más importante, mi primera experiencia en un proyecto solidario en el extranjero.

Antes de salir de Barcelona tenía una idea de lo que era Tangarana, por lo que había visto y lo que me habían contado, sabía que era un proyecto fuerte, que estaba evolucionando mucho año tras año, con una gran ambición y proyección de futuro, y lo más importante, un proyecto muy importante para Moyobamba, Calzada y sus alrededores. No obstante, pese a tener esta idea positiva, lo vivido durante una semana en este precioso pueblo ha superado todas mis expectativas.

Primero de todo me gustaría hacer una referencia a la cultura, al territorio y a la gente que nos ha acogido durante los últimos días. Amables, bondadosos, atentos, respetuosos, inspiradores, generosos… son algunos de los adjetivos de la larga lista con la que podemos describir a los habitantes de esta zona, un pueblo con pocos recursos pero con una cohesión y una forma de vivir que hace que desde fuera se desprenda felicidad y ganas de vivir la vida. Cómo ejemplo, una de las acciones que me han marcado, es el hecho de que nos regalaran algunos detalles por la simple razón de agradecernos nuestra ayuda, cuando realmente son ellos los que lo necesitan de verdad.

En cuanto al territorio, es un lugar único para los amantes del deporte de montaña, con grandes colinas, una vegetación preciosa, dónde se respira un aire fresco y puro, y un color verde predominante en todo el paisaje. Evidentemente un lugar lleno de gran variedad de rutas de montaña, como el morro, montaña excepcional, con grandes vistas a toda la región, y un terreno muy variado, dónde se realiza el morro Xtrem, la carrera de montaña organizada por Tangarana.

Desde el día que llegué, por la movilización que veía, la involucración de la gente y los comentarios de los propios Moyobambinos ya intuí que este evento no era un evento cualquiera, era algo más, una fecha señalada, sobre todo para la gente local, y para lo cual estaban esperando todo el año.

 

El día anterior a la carrera mi sorpresa fue a más cuándo vi la cantidad de gente que se albergó en una de las plazas de Moyobamba para celebrar la feria del corredor, es decir, lo que viene a ser un anticipo del gran evento, y dónde los más de 600 corredores pueden recoger su dorsal y kit de bienvenida a la carrera, así como participar en alguna de las acciones que se preparan para los protagonistas, tanto en formato deportivo y de juegos, cómo en formato gastronómico. La cara de felicidad de las familias enteras de Moyobambinos y de habitantes de los pueblos de los alrededores son difíciles de describir.

Y llegó el día de la carrera. El día más esperado para todos aquellos corredores y corredoras que llevaban tiempo entrenándose de valiente para poder estar lo suficientemente preparados físicamente para subir al morro y completar la tan deseada Morro Xtrem. Aunque a primera hora del día parecía que el tiempo no iba a respetar este momento mágico, finalmente quedó un día perfecto para realizar las tres pruebas atléticas (4km, 10km y 20km). Antes de la carrera me llamó la atención el rostro de la mayoría de los corredores, en los cuales se intuía una mezcla de concentración y nervios, que contrastaba con la cara de cansancio pero a la vez de felicidad de los participantes una vez concluida la prueba.

Durante todo el día centenares de personas, tanto corredores como simples simpatizantes, se reunieron en Calzada, lugar desde dónde se iniciaba la prueba, para vivir la fiesta del Morro Xtrem, una fiesta en la que pudimos ver diferentes grupos de música, DJ’s, grupos de danza tradicional del país, y una gran cantidad de alicientes para que todos los presentes disfrutaran de este día tan esperado y que con tanto cariño organiza Tangarana. De bien seguro que este evento irá a más año tras año, y con la ayuda de todos, las poblaciones más desfavorecidas de Perú irán evolucionando favorablemente gracias a proyectos como este.

Animo a que todas aquellas personas que quieran aportar su granito de arena ante esta causa humanitaria a que se unan a este gran proyecto, un proyecto hecho para personas amantes del deporte que con su ayuda podrán hacer que personas desfavorecidas puedan salir adelante en un país con un gran atractivo turístico y cultural cómo es Perú.