El dejar mi estresante trabajo de oficina en Lima por unos agotadores días en Moyobamba ha sido una de las mejores y más relajantes decisiones que he tomado en mucho tiempo. El motivo: Morro Xtrem, una interesante iniciativa que fomenta la cultura del deporte en Moyobamba y la excusa perfecta para reencontrarse con la familia Guzmán y con la cada más numerosa Familia Tangarana.
Si bien no pude estar presente en la primera edición, he podido apreciar como ha ido evolucionando hasta consolidarse como un gran evento con proyección social, que cada vez genera mayor expectativa.
Me llevo un lindo recuerdo de ver la silueta del Morro en la oscuridad de la noche con pululantes luces traviesas que subían y bajaban al ritmo de los entusiastas corredores y todo esto cubierto por un precioso cielo estrellado, un espectáculo para los ojos! Veremos que más sorpresas nos traerán las siguientes ediciones de Morro Xtrem.